Pensaba que me resultaría más complicado..

CFG

Pensaba que me resultaría más complicado, pero he venido con tantas emociones que no me ha costado nada.

Para mí todo empieza desde la preparación del viaje, continuando cuando Tomás nos recoge en Bilbao. La ilusión, la alegría y la emoción con la que vamos todos es muy especial.

La llegada.

Cuando llegamos y nos reencontramos con nuestros “Amigos del Alma” los saludos son como más amorosos; los abrazos… todo especial. La complicidad de todo el grupo y la unión yo la noto cada vez mayor. Pienso que es el resultado de todo lo que estamos compartiendo.

Los corros que se forman en los descansos con el café, donde cada vez son más abiertos…; nos mezclamos más entre nosotros para hacer comentarios, cambios de impresiones etc. sin tratar de juntarte con los que más conoces o más confianza tienes. Vivimos más el grupo y eso ¡que no hemos hecho más que empezar!

Esto también es motivo y consecuencia  de que cada vez nos de menos apuro hacerle preguntas a Félix y no tener la sensación de que tu pregunta es una tontería y no atreverse a preguntar.

Creo que en el grupo tenemos la sensación de que lo que estamos viviendo  es de tal magnitud, que nos produce cierto vértigo. Pero también de gran ilusión, y nos sentimos unos verdaderos privilegiados por recibir estos conocimientos y herramientas para nosotros y para los que podamos ayudar.

La emoción más fuerte que he vivido (yo así lo he sentido), es cuando Félix habla de Jesús.

Cuando Félix nos habla de Jesús es una maravilla; diría que en la sala pasa algo mágico. La emoción y el amor que trasmite impregna la sala; se producen unos silencios y un recogimiento muy, muy especial. Yo pienso que nos toca a todos de una manera muy especial¡¡¡¡una maravilla!!!!

El domingo comemos todos juntos y Félix comparte con nosotros la comida, donde se habla de todo, la familia, el viaje de vuelta, etc.¡¡¡¡hasta los postres!!!!!! Ahí ya nos vamos juntando alrededor de Félix y siempre surgen comentarios, preguntas… Son momentos estupendos de donde nadie quiere marcharse, ¡¡¡no hay prisa!!!!! Hasta que nos echan del comedor. La escena es maravillosa. “El MAESTRO” con sus discípulos; nadie se quiere mover, pero nos tenemos que volver y ¡¡¡¡cómo volvemos!!!!!!!!! .

La vuelta, se nos hace incluso corta. Por un lado, volvemos con el alma y el corazón  lleno de emociones y deseando  que llegue el siguiente fin de semana, donde nos volveremos a reunir con ” La familia del Alma”.

Menchu Arrieta

Menchu Arrieta