En este mundo polar..

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En este mundo polar el terapeuta y el paciente son las dos caras de una moneda. Pero visto desde más arriba, son lo mismo, cada uno con su función: el primero se brinda a asistir al segundo que pide auxilio, y a la vez reconoce que el paciente le trae un mensaje de algo que ha llegado la hora de descubrir. Y se sabe por tanto paciente también.

Se reconoce como pantalla para el paciente proyectando o transmitiendo la confianza, la bondad, el amor, la sabiduría y la seguridad de que la sanación en él es posible, que está dentro de él, y hasta ese momento había estado oculta. Y esta sanación, le sana también a él.

Con su disposición, su guía y su luz hace que el paciente, que se siente atrapado, tremendamente desesperado, libere traumas, heridas, cadenas que le mantienen cautivo en el círculo del samsara. Y lo hace conectándose a la energía de la compasión, a ese impulso vital arquetípico del Bodhisattva, uniendo el mundo superior y el inferior como catarsis del sufrimiento, recordando a ese alma que también es luz.

El paciente es aquel ser humano que se presta como llamada al mundo superior a través de esa necesidad, aflicción e impotencia que alberga.

Y esa experiencia hace que el paciente se sienta liberado, solucione un conflicto en el alma.

El mundo de la exaltación es un estado de conciencia que nos habla de la euforia que se siente al conseguir algo muy deseado, que nos hace sentir la alegría de vivir, la felicidad, pero esa que está instalada en el ego, no en el corazón, no en el Satchidananda, en la conciencia del ser, y por tanto es fugaz, y se pasa, llevándonos de nuevo a la ansiedad de volver a vivirla y buscarla continuamente, de querer atraparla, por lo que alcanzamos de nuevo el estado de conciencia del infierno.

El efecto latente es el efecto inmediato de un juicio que se establece en ti, el de aceptación o rechazo en la relación con el entorno, a través de un pensamiento, palabra o acción y que es generador o causa de una realidad posterior, que nos llevará a los distintos estados de conciencia expuestos por Daishonin, y que retroalimentará el ciclo de nuestra relación con el entorno y la realidad.

Hasta que veas que no eres dueño de tus actos, o de tus juicios, sino que eres consecuencia de un recuerdo que subyace en el alma.

Besos a todos

Milagros Díaz

Milagros Díaz