CABALGANDO CON LOS RISHIS..

Sí, para mí este curso con Félix ha sido como un hermoso galopar hacia el conocimiento de nuestra procedencia, de nuestros orígenes, de lo que llevamos sembrado en el alma, pero adormecido, y ahora estamos intentando despertar.

El Génesis nos dice que el sexto día de la Creación Dios creó al hombre : ” Hagamos al hombre a nuestra imagen, como semejanza nuestra “. Hoy sabemos que todo lo manifestado es la imagen visible del potencial oculto y eternamente viviente; de algo al que llamamos de diversas maneras según los diferentes puntos de vista de las religiones o de la Física Cuántica.

Iniciamos esta singular andadura mucho antes de existir las religiones… Seis mil o siete mil años antes de Cristo existieron  los arios, tribus del sur de Siberia que se expandieron por Oriente Medio, Europa y llegaron hasta la India. No eran una etnia o raza, eran pueblos nómadas que se caracterizaban por una forma de vivir. Respondían a un sentimiento de honestidad muy profundo, su nobleza y rectitud era la manera de ser y estar en la vida. Dentro de los arios, nació una visión filosófica que la constituían grupos de hombres llamados Rishis.

Rishi, significa nobleza y señorío. El nombre daba la idea de sí mismos. Vivían compasivamente, sentían la necesidad del otro. Este pueblo tuvo la intuición del origen de lo manifestado, percibieron que todo procede de AKASHA , que todo nace de una Matriz lumínica, como un resplandor, algo que brilla y vibra, cuya característica fundamental es SABDA: sonido primigenio, omnipresente e imperceptible.

En esta Matriz se gestan todas las formas y es la infinita potencialidad de cuanto existe manifestado y sin manifestar.  Todo ha nacido del PADRE-VIENTRE.

Este es el legado del pueblo ario, las religiones nacieron después. La tradición védica procede de ellos y de aquí el Hinduismo y el Budismo. Las tradiciones judía y cristiana también bebieron de la misma fuente.

Juan en el prólogo de su evangelio dice: “Al principio era el Verbo y el Verbo estaba en Dios……. y sin Él no se hizo nada de cuanto ha sido hecho”.
Félix une Verbo y Sabda. Verbo equivale a palabra. Sabda es sonido. Y Jesús es la encarnación de ese sagrado misterio…(sobrecogedor).

La tradición judeocristiana está constituida por religiones Abrahamicas. ABRAHAM, personaje mítico o histórico a quien Dios puso este nombre al convertirlo en  “padre de la humanidad”, contiene en  dicho nombre la naturaleza revelada por AKASHA: el nombre de ABRAHAM está formado por la partícula AB, que significa “padre”, y la terminación RAHAM,  que significa “matriz, vientre fecundo”. Así, ABRAHAM es el  “Padre Vientre”. La humanidad nace del Padre-Vientre, de AKASHA.

Jesús, la parte humana de ese algo como origen de todo lo manifestado, también lo sabia. Él lo llamo Padre Bueno, y sintió que Él y el Padre eran Uno, que viéndole a él vemos al Padre que le ha envido, que todo lo manifestado es uno con el Padre. Solo hay que sentirlo. Es ver que somos como una de las múltiples facetas de ese Gran Brillante que es Dios. Que el Padre, mirándose a sí mismo en su infinitud, manifiesta en cada uno de nosotros algo de lo que Él contiene, y a la vez permanece en nosotros con toda su potencialidad. Venimos con la semilla de Dios para hacerla real y así manifestamos al Hijo de Dios. Sólo hay que hacer el gesto, poner nuestra conciencia y nuestra voluntad en conseguirlo. Y Él como Padre Bueno lo realizará en nosotros.

Seguimos con la Física Cuántica: Vacío cuántico, átomos, partículas elementales, quarks, fermiones, bosones… (apasionante)

Terminó la clase del sábado tarde, y con todas estas impresiones me fui a dormir. Sobre las cuatro de la mañana me desperté como muy cansada, me dolía la espalda, me senté en la cama, no sabía qué me pasaba. Recordé que estaba soñando, pero sólo me vinieron dos imágenes.
En una de ellas, cabalgaba a lomos de un caballo y a mi lado un grupo de hombres cabalgaban también; era una estepa enorme, el viento nos daba en la cara, proporcionando una sensación de libertad, alguien nos dirigía hacia otros pueblos para trasmitirles nuestros conocimientos y nuestra forma de vivir y estar en la vida.
En la otra imagen, me ví de niña, a mi derecha estaba mi padre y enfrente de él había alguien más; hablaban algo pero no pude entenderlo, delante de mi carita unieron sus manos. Detrás de mí, mi madre dijo a mi padre: Sería bueno que firmaseis un contrato. Mi padre respondió: No, los hombres de bien, firmamos los contratos así.

Un abrazo,

MªÁngeles Tomé

MªÁngeles Tomé