¿Qué significa y que tiene que ver La Creacción contigo, con el ser humano?

el ritmo de la clase CFG

Como también sabes, la Creación descrita en el Génesis es una metáfora. ¿Qué significa y que tiene que ver contigo, con el ser humano?

Elena Saenz de Viteri

Elena Saenz de Viteri

La creación consciente es aquella que se realiza desde la identificación del Ser Humano con la fuente eternamente creadora de la que procede y cuya naturaleza comparte.

Desde aquí podrá crear sin condicionamientos, de una manera genuina y nueva , en libertad plena y hacer una realidad querida en la que cabe todo lo posible , todo lo nuevo, inexplorado y cuya obra magna es la creación del Hombre Celestial , con conciencia de su divinidad de su identidad con El Padre, compartiendo una única voluntad, siendo uno con Él.

La metáfora de la Creación nos habla del proceso de emanación, de la venida al mundo del alma olvidada de lo que es, y vivida por ella como un caída desde un estado de unión con el Padre a un estado de separación del mismo, creyendo que esto se ha producido por una desobediencia, lo que conlleva además de la perdida una carga moral de pecado que imprime en el alma una sentimiento de culpabilidad , de inmerecimiento de lo bueno y de miedo al castigo por haber ofendido al Padre todopoderoso.

Identificados con este sentimiento llevaremos una vida en la que aparecerá el sufrimiento continuamente por sentirnos, como ofensores, culpables y por tanto merecedores de castigo para compensar la ofensa y por la misma causa no merecedores de lo bueno.

Las necesidades humanas están originadas por esta sensación de vacío , necesidades que por ser de origen metafísico difícilmente podrán ser satisfechas y generarán frustración y aflicción. Pero este vacío también es el que genera la necesidad de ir en busca de aquello que lo puede llenar, lo que nos pone en marcha para buscar nuestra naturaleza perdida.

________________________________________

Javier Amer

Javier Amer

Una interpretación libre de la metáfora podría contar que desde un estado de beatitud, el Alma que es una e infinita y es el Creador estaba establecida en el paraíso. Era el estado primario, el Sat-Chit-Ananda: Ser-Conciencia-Bienaventuranza. El Alma imagina, en su infinita curiosidad por experimentar las incontables posibilidades de Sí misma, una “caja de Schrödinger” con dos opciones: el Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal y el Árbol de la Vida. El todo conocido ha sido separado en probables. Elige la primera que representa la dualidad, la capacidad de discernir, sabiendo que caerá en un estado condicionado que le hará olvidar quién y qué es. Aun así, lo acepta con la ilusión de un Niño Divino conocedor de su poder ilimitado que, investido de un proyecto vital, sale al jardín a probar un nuevo juego.

Es entonces cuando se transforma en el ser humano sumido en la inconsciencia y en el desconocimiento de quién es, con un bagaje moral que le hace añorar, no sabe muy bien qué; solo sabe que es algo suyo que ha perdido, y se siente culpable por ello; eso le oprime y le empuja en una búsqueda sin aparente tregua ni horizonte. En su andadura, afanado en completarse, guiado por un impulso vital escondido, vive siempre asustado ante la magnitud de a lo que se enfrenta, sintiendo sobre él la amenaza continua de un castigo que teme y justifica al mismo tiempo. Siente que tiene un propósito pero no sabe cuál es; siente que puede conseguirlo pero no sabe cómo; siente que existe un lugar pero no sabe dónde; solo le resta seguir girando la noria observando atentamente el horizonte con la esperanza de que quizá, en algún momento, descubra una luz en la lejanía que le guíe de regreso a casa. Esta es una fotografía de mí.

________________________________________

Francisca Sáez

Francisca Sáez

Y el principio inteligente caminó por el Universo un día, lentamente acariciado y envuelto en suaves movimientos, tenues todavía, mecidos por las notas de una música sin componer. Se movía.

No sabía en su forma cual era su destino, movimiento a movimiento atravesó estados vacíos, vievencias sin materia, culminándo su esencia y transportándola al futuro. Vivía. Y el principio pensó, fué movido por sí mismo. Ya nacía. Porque el principio ya sentía. Y dorado como el sol el hombre, velado aún por la noche oscura, amanecía. ¿Por qué el hombre olvida su cuna?. Si quisiera pedirle la sol más luz, el sol se la daría, porque el hombre ya es grande, el hombre es vida y la luz llenaría otra vez esa cuna vacía. Dios se hizo Universo, Dios habita en cada partícula ínfima de vida, si conectamos con el principio, nos hemos creado a nosotros mismos desde esa emanación primigenia que somos, hemos creado los Universos, hemos creado habitáculos perfectos en cada dimensión que inconsciente y conscientemente habitamos. Dios se hizo hombre y habita en nosotros, para que el hombre entienda que está unido a EL.

________________________________________

Félix Jurado

Félix Jurado

En ella se describe que hay una función de onda (llamada paraíso, donde todo es plenitud y potencialidad. Y un creador/observador concreta al ser humano, al hombre (la partícula). El ser humano (la partícula) es el resultado de un acto inteligente que “algo” o “alguien” ha hecho así. Ese “algo” sigue vivo y presente en el, pues de lo contrario dejaría de ser. La partícula/ser humano no tiene entidad propia, su existencia depende de un Observador. Y partiendo de la observación realizada por la “partícula/ser humano” este observador hace realidad, “el árbol del bien y del mal” (partícula). En detrimento del Árbol de la vida, que están potencialmente en la función de onda “paraíso”.Y esta elección nos hace experimentar en este mundo “de la ciencia del bien y del mal”, en donde estamos, hasta conseguir ser el Hijo de Dios o Dios Hijo, al Hombre Divino. La liberación. (Volver a la partícula “árbol de la vida” que está en la potencialidad de la función de onda “paraíso”.