EL CEREBRO Y LA VIDA HUMANA

brain

Este fin de semana se han tratado varios asuntos muy interesantes dentro del tema general: “Qué es el ser humano”, que venimos desarrollando.

Comenzamos con  una masterclass sobre “Sonido y ondas cerebrales”  impartida por Mario, para pasar seguidamente al tema: “Biología de la conciencia: el cerebro”, a cargo de Félix.

A lo largo de una exposición de dos horas, Félix nos ha mostrado la realidad del cerebro humano tal como es reconocido por la ciencia actual; es decir,  configurado por múltiples módulos o sistemas que funcionan de manera autónoma y sin jerarquía, los cuales mandan información a otro módulo  llamado “Intérprete”, que captando dicha información y las impresiones del entorno y del propio cuerpo, crea un relato coherente o explicación, un resultado o realidad subjetiva que no describe la realidad objetiva. Cuando le faltan datos los inventa para crear un relato coherente. Y todo esto lo hace a partir de los prejuicios existentes y desde el “Estado Condicionado del Alma”. Funcionamos de forma inconsciente, sin control, pero creemos de forma incorrecta que somos nosotros quien controlamos la situación.

El Intérprete filtra los incontables datos que recibe no de forma imparcial, sino a partir del contenido de la mente condicionada por toda la información desde el origen de la vida, por tu vida personal y por tu estado anímico actual.

Los “yoes” pugnan para hacerse conscientes y aparecer, para que se les escuche. Pese a todo, tenemos una sensación de unicidad, de que existe un algo único como “sólo una voz” y no las miles que realmente hay. Esta sensación de unicidad es  el “YO” o “Ego”, una verdadera ilusión, pero vivimos a partir de ella generando una dinámica de vida llamada “egocentrismo” y una ética a ella asociada, que es el “egoismo”. Esto provoca ataduras, vínculos, apegos que nos atan al mundo del Samsara y a  sus ciclos, configurando un tipo de existencia basada en la repetición de experiencias.

Todo esto sirve al plan. Nuestro organismo ha generado los mecanismos necesarios para retenernos en el mundo hasta que despierte en nosotros el Hombre Celestial, el ser humano con conciencia de ser “uno en y con Dios”

¿Dónde se realiza esta experiencia de Comunión con Dios? Aquí, Ahora, Ya. Aquí, donde yo estoy, en mi cuerpo y con todo lo mío. Dios vive donde vivo yo, pero hemos tardado millones de años en darnos cuenta de ello, nos dice Félix.

Pero si debo destacar un tema, a mí el que más me ha llamado la atención ha sido, no por nuevo (ya que Félix nos había hablado de él de mil maneras diferentes), sino por lo grandioso del asunto, es que:

El mayor descubrimiento alcanzado por el Ser Humano ha sido la toma de consciencia de nuestro origen, de Akasha. El Ser Humano es portador de la naturaleza de aquello de lo que procedemos y que se mantiene en nosotros. El Ser Humano es portador de un poder eternamente viviente y eternamente creador.

El hinduismo nos sugiere que procedemos del Brahman Supremo del que emanan el Ser Humano y todo el Universo. Seguimos vinculados a la fuente y al proceso de emanación, el Brahman Supremo está en todo lo manifestado, esto quiere decir que mantenemos el vinculo con aquello de lo que procedemos. Es el Brahman Supremo el que vive la vida a través de nosotros.

Posteriormente las religiones monoteístas nos hablan de un proceso de creación con un orden, como siguiendo un calendario de actuación. En el Sexto Día de la creación se explica la creación del Hombre, y nos define que el Hombre es creado a imagen y semejanza de Dios, que es totalmente idéntico a aquello de lo cual procede. El Hombre es igual que el Brahman Supremo, el Akasha, el Padre, el Vacio Cuántico. El Hombre es el punto  final del proceso de creación.

Ahora entendemos que el Sexto Día de la creación es una metáfora que alude a un tiempo presente que es hoy, esta vida. Es la oportunidad de que ese potencial se haga real. Ese Hombre al que se alude está por crear y este es el momento de hacerlo: “el tiempo está vencido”.

En un principio la vida se originó en estructuras muy simples (células procariotas) y hasta llegar al Ser Humano la vida ha ido evolucionando fisiológica, mental y psíquicamente. El Hombre que es creado el Sexto Día, ha existido latente en la vida durante todo el proceso evolutivo, convertido en impulso vital que empuja y sostiene a toda la manifestación. Él es el Atmán subyacente (la presencia invisible de Brahman) que despertará en forma de Hombre Celestial, concluyendo así el proceso de la creación.

Desde el primer instante de vida, desde que se formó la primera célula, ésta era portadora en forma latente del Hombre Celestial. Todo lo que ha ocurrido ha sido con el objetivo de culminar el proceso de creación, todo ha sucedido para traernos aquí. Ese impulso vital es el que nos ha traído a nosotros, ese Sexto Día de la creación es HOY, porque hemos llegado al nivel adecuado de toma de conciencia de nuestra naturaleza divina.

Todo lo expuesto me hace ver que la vida nos presenta a los actuales Seres Humanos la oportunidad de dar un inmenso salto cualitativo, la oportunidad de hacer real al Hombre Celestial. Sin embargo, a pesar de tener los conocimientos necesarios y la comprensión suficiente, constato la existencia de algo que nos frena, una especie de sobrecogimiento ante la magnitud de la experiencia. Pero también siento la confianza de que lo que perseguimos es algo alcanzable, que dispondremos de todos los recursos necesarios para ello… y que tal vez sólo falta nuestra confiada entrega y nuestra voluntad, el “¡Hágase!”

Victor Boix

Victor Boix