DE LA MANO CON LA SOMBRA (una reflexión sobre el tema expuesto en clase)

misombra

“…Corrí arriba y abajo, curioseé por las ventanas más altas, tanto en el salón como en la buhardilla. Miré dónde nadie puede mirar, y vi lo que ningún otro ve, lo que nadie debe ver. Si bien se considera, éste es un cochino mundo. No querría ser hombre, si no fuera porque está bien considerado serlo. Vi las cosas más inimaginables en las mujeres, los hombres, los padres y los encantadores e incomparables niños; vi-dijo la sombra- lo que ningún hombre debe conocer, pero lo que todos se perecerían por saber: lo malo del prójimo… llegaron a tenerme terror y grandísima consideración… Esta es mi tarjeta. Vivo en la acera del sol y estoy siempre en casa cuando llueve.” (La Sombra, Hans Christian Andersen)

La sombra es un término acuñado por C.G.Jung en el año 1917 con el que este genial Psicólogo engloba todos aquellos aspectos, cualidades, rasgos rechazados por nosotros como no convenientes por cuestiones morales, éticas, imposiciones, conveniencia… y que se quedan reprimidos en el inconsciente. No por haberlos rechazado desaparecen, simplemente quedan en un segundo plano pero con toda su fuerza latente. Constituyen una energía viviente muy poderosa, con una tendencia a manifestarse en nuestra vida de diferentes maneras y en momentos insospechados. Además, como son aspectos rechazados e incluso ignorados, serán los demás, actuando como auténticas pantallas de nuestro mecanismo de proyección interno, los que nos los van a mostrar en nuestra vida, con conductas y cualidades que nosotros, ajenos a ese proceso interno de la psique, acabaremos reprobando y censurando en ellos, como si sólo a ellos pertenecieran. No veremos como nuestro todo aquello que los demás nos traen a nuestra vida.

Pero no sólo lo rechazado o censurado está en La Sombra, sino también todo aquello valioso, bueno y valorado por nosotros pero que no nos creemos merecedores, dignos de vivir o experimentar, o no nos atrevemos.

Según Jung, el tomar consciencia de esta sombra e integrarla en nuestra vida es el camino al desarrollo pleno como Seres Humanos y al descubrimiento completo de nuestra verdadera naturaleza. Recordar quiénes somos y cuál es nuestra función en la vida. ¿Puede haber algo más importante y sagrado?

Lo había oído otras veces pero no lo había sentido dentro de mí, “El comportamiento de los demás está condicionado por tu visión de ellos…”, la responsabilidad que tengo en el modo de actuar de los demás, como una proyección de aspectos no reconocidos en mí, rechazados… Y me puse a pensar en muchas de las personas que se han cruzado en mi vida y cómo los he juzgado o considerado, especialmente a los más cercanos… y sentí que todos eran yo, advirtiéndome de lo pendiente, diciéndome todos los días que eso también está dentro de mí, como una alarma que suena y suena hasta que consigues saber cómo apagar. Y que además es ahora, que tengo la responsabilidad de realizar una nueva mirada definitiva de todo, llena de reconocimiento y gratitud.

Estoy escribiendo estas líneas y oigo a mi hijo de nueve años decirle a su madre que él no quiere ser perfecto, que por qué tiene que ser perfecto, que quiere ser una persona normal… y siento las palabras de Félix en el curso este fin de semana: “Se trata de ser completo no de ser santo…” y me viene a la memoria una canción que he escuchado esta mañana en la radio de un dúo australiano (hombre y mujer) que no conocía y que me ha emocionado especialmente y recuerdo el título de la canción que ha nombrado el locutor cuando ésta ha dejado de sonar: Get Home (Vuelve a casa)

Siento el compromiso de mirar adentro, abrir mi corazón, coger el testigo y empezar a caminar…

Un abrazo,

Vicente Benlloch

Vicente Benlloch

“Lo vi todo, y se lo contaré, pero… no es orgullo por mi parte; pero… como ser libre que soy y con los conocimientos que tengo, para no hablar de mi buena posición, mis excelentes relaciones… desearía que me llamase de usted.” (La Sombra, Hans Christian Andersen)