Sombra de Luz

sombradeluz

Hoy es el día de los Inocentes y acaba de entrar en casa el primer calendario del Año Nuevo. He sentido alegría y he visto en cada día del Nuevo Calendario al Niño que se asoma al mundo desde su mirada limpia…
Ha venido de la mano de una Hermanita de los Pobres, que también me ha dado una estampita de San Camilo de Lelis Rolling Eyes Yo no sabía quien era y al preguntarle me ha dicho, que es el patrono de los profesionales de la salud, de los enfermos y de los hospitales. Siempre pensé que de estos asuntos se encargaba el Arcángel Rafael… He buscado su historia y ahora que conozco un poquito más a San Camilo, entiendo que ésta sea su función Wink
En su tiempo muchos ayudaban a los enfermos porque creían que había que ayudarles a bien morir y, era su deber asegurar sus almas para el cielo, pero conseguida su confesión practicamente los abandonaban a su suerte. Camilo en cambio creía que “salvada” el alma, el cuerpo era sagrado también y ayudaba a ser felices a los enfermos que sólo pedían Amor. Afirmaba que él no visitaba los hospitales de miserables para ganarse el Cielo sino para irse habituando a él. Hay una anécdota, que me ha parecido preciosa y es la que quería contaros. Cuentan que San Camilo caminaba un día junto a un novicio, mientras el sol picaba ferozmente desde el cielo y dijo a su compañero: “Hermano, yo soy muy alto. Camina detrás de mí. Así te haré sombra y te librarás del sol”.
DAR, dar aunque sea la propia sombra.
En estos días de frenético consumismo, la anécdota adquiere, si cabe, mayor dimensión. El mundo que nos rodea se ha convertido en un enorme escaparate de luz y color. Se nos vende felicidad envuelta en rebajas. Suenan villancicos en todos los idiomas siempre con el tintineo de las cajas registradoras como música de fondo. Nos habituamos a creer que las cosas se miden por lo que cuestan y que lo que hay dar a los demás, son regalos en grandes bolsas… Hay en estas fechas una especie de alegría epidérmica y contagiosa… acompañada de las frases de rigor, las de siempre: “¡Felices Fiestas!” “¡Que tengáis un buen año!”
Algo nuevo intenta nacer en cada hombre y el ruido de la fiesta no deja oir esa llamada.
Y si nos preguntáramos ¿Y yo que puedo dar?
“Flores antes que pan” reza el lema de las Hermanitas de los Pobres. Ellas saben que los ancianos a los que atienden necesitan más cariño que comida, más respeto y dignidad que ayudas materiales; aunque también se necesite el pan… Se nos puede ocurrir dar compañía, sonrisas, amistad… O la sombra que Camilo le dió a su compañero.
Al pensar en la sombra que podemos dar nosotros, me he acordado de estas palabras de Félix que desvelan que en la Sombra está lo más valioso de nosotros mismos…La Luz más Clara…
“… Puesto que entre las experiencias no vividas o realizadas – en el inconsciente- se encuentra la de sentirnos seres divinos, podemos concebir que Dios sea en verdad una proyección humana, el reflejo externo de nuestra interna realidad no vivenciada, del mismo modo en que Jesús también lo es de nuestro Niño-Dios”
Esa Sombra … el Niño Inocente que guarda nuestra Alma … es la que estamos llamados a descubrir y a dar a todo aquél que se acerque a pedirnos ayuda.
Sombra en la que caben todos los que están solos, los que están enfermos, los que lloran, los que sufren…
Es la Sombra de nosotros que muestra la Inocencia de la Vida y la bendice, que es Buena Nueva que contagia Esperanza y se convierte en LUZ.

Yo, ya la veo en el Calendario Nuevo !

Un abrazo familia querida

Beatriz

Beatriz