TÚ ERES JESÚS

Tú eres el que trae la compasión al mundo, el aspecto maternal, compasivo de Dios. Esto le da un sentido a tu vida. ¡Siéntelo!

¿QUE TOCA HACER?

Recibir a Jesús, aceptar que está en mí. ¡Ya está resuelta la metanoía! ¡Ya está!

El otro es el objetivo de tu vida y tu predicación. ¡Actua conforme a lo que te corresponde!
Hay cosas que hacer, una tarea a resolver. Somos una familia, pero tenemos que vivir como tal.
Amaos los unos a los otros…

La sensación es de que esto va hacia un mundo diferente, un modelo de civilización distinta de la actual.
..Pondré mi morada en su interior… y no habrá llamas llanto… Mira que hago Mundo Nuevo. ¡Hecho está!…Yo soy el alfa y el omega…

Hay un mundo en el que estamos, le llamamos Samsara.
Y hay un anuncio, el mundo nuevo, que ya está hecho, que no contiene el dolor, ni la fatiga, ni el llanto, ni la muerte. Esta es la esperanza. El mundo del gozo y la bienaventuranza.  ¿CUAL ES ESE MUNDO? ¿QUE TIENE QUE VER CON NOSOTROS?
Jesús no habló de dos mundos. Nunca dijo que había que cambiar el mundo. Porque él sabía que lo que tenía que cambiar era la persona, el juicio que hemos establecido sobre él. ¡Todos los mundos son míos, amados por mí!

Estamos llamados a ejercer este acto de elevación de la conciencia. No elegir uno u otro. Los dos son de Dios. La gente apuesta por el Mundo Nuevo y en ese gesto está de forma tácita el rechazo al otro.
No hay un mundo nuevo distinto de éste. Éste es el que tiene que ser aceptado. Éste que despierta la censura y la crítica. No apuestes por un mundo nuevo mientras rechaces este. Son la cara a y b de la misma moneda y no se pueden separar.
A eso estamos convocados… Declara un Mundo Nuevo suma de los dos.
¡Actúa! Tú que lo sabes participa.

Esto no se ha hecho antes. Este gesto es coherente con la tendencia a la integración.¡Éste sí! “Estaré siempre en la Vida” Siempre he estado, pero ahora lo sé. ¿Por qué? Porque soy el espíritu compasivo. Soy Jesús.

Tú eres el AMOR que une el Cielo con la Tierra. Jesús.
¿De qué te vas a liberar?
Mientras creíamos que la liberación era un objetivo en la vida, tácitamente decimos que esta vida es un tránsito hacia la liberación. La vida no tiene como objetivo la liberación, no es un tránsito para ir a otro lugar. La vida es para ser vivida.
Porque yo soy el sentimiento compasivo y se justifica mi vida porque yo vivo compasivamente.

¡Hay que quitarse la idea de la liberación! Se trata de vivir.
¡…Vamos! Wink Wink Wink

Beatriz

Beatriz